El mercado laboral ante la IA: ¿un futuro con menos empleos, pero de más valor?

 

El mercado laboral ante la IA: ¿un futuro con menos empleos, pero de más valor?

Publicado: 05.FEB.2026



 

Si últimamente tienes la sensación de que tu trabajo pende de un hilo… tranquilo: no estás solo. Tampoco es que sea una paranoia colectiva, pero puede que a más de uno le hayan asaltado este tipo de pensamientos.

Y es que la inteligencia artificial (IA) ha llegado al mercado laboral como un elefante en una cacharrería, solo que este elefante sabe programar, no cobra nómina y jamás pide vacaciones. Normal que mires de reojo a tu ordenador.

La pregunta no es si la IA va a cambiar el empleo. Eso ya ha pasado. La pregunta incómoda  —la que nadie quiere escuchar un lunes a las nueve de la mañana—  es "qué vas a hacer tú en este nuevo escenario".

 

La gran confusión: "la IA me va a quitar el trabajo"

Empecemos por desmontar el mito favorito de tertulianos y cuñados digitales: la IA no viene a "quitar trabajos" como si fuera un ladrón nocturno con pasamontañas. Viene, por ahora, a automatizar tareas. Y aquí es donde empieza el drama… porque muchos trabajos vienen a ser, siendo sinceros, un conjunto de tareas repetitivas con un sueldo pegado a fin de mes.

Si tu día a día consiste en copiar, pegar, rellenar, revisar por encima o seguir un manual como si fuera la Biblia, la IA no te odia… simplemente te hace redundante. No es nada personal. Es eficiencia.

Pero si lo piensas bien, esto ya pasó antes. Con la mecanización, con los ordenadores, con internet. La diferencia es que ahora la máquina no solo hace fuerza o calcula rápido: piensa (más o menos). Y eso puede tocar fibras sensibles.

 

Menos empleos...sí. ¿El fin del trabajo? No tan rápido

Aquí viene la parte que no suele entrar en los titulares apocalípticos. Es probable que en un futuro inmediato haya menos empleos tradicionales, sobre todo los más rutinarios. Lo cual es un indicativo de que el mercado laboral se está poniendo 'exquisito'.

La IA elimina tareas de bajo valor y deja al descubierto algo incómodo: lo que realmente aportas tú como persona. Pensar, decidir, crear, negociar, liderar, empatizar, conectar ideas raras a las tres de la mañana… Eso sigue siendo bastante humano. Por ahora.

El resultado es un mercado laboral más pequeño en cantidad, pero potencialmente más grande en impacto de valor. Acostúmbrate a escuchar: menos "hago lo que me dicen" y más "resuelvo lo que nadie sabe cómo resolver".

 

El nuevo contrato no escrito

Antes, el trato para trabajar de una manera cómoda y bien era simple: tú obedeces, cumples horario y no haces muchas preguntas; la empresa te paga y te promete estabilidad (más o menos). Pero ese tipo de contrato está 'fired': ha sido despedido por improductivo.

Ahora, muchos acuerdos laborales van a ser de otro tipo:

●  Tú aportas criterio, adaptación y valor diferencial.

●  La empresa te paga mientras sigas siendo útil.

Romántico no es, pero sincero sí. Así que lo mejor que podemos hacer es prepararnos para este cambio, porque la IA no tiene paciencia con la mediocridad. No se cansa, no se equivoca (mucho) y no se escaquea. Tratar de competir con la IA en tareas que sean muy mecánicas, es como retar a una excavadora con una cuchara.

 

Trabajos que desaparecen... y otros que ni siquiera tienen nombre

Mientras algunos empleos se desinflan, es verdad que otros están surgiendo a toda velocidad. El problema es que todavía no sabemos ni cómo llamarlos: gestores de IA, entrenadores de modelos, traductores humano-máquina, diseñadores de procesos híbridos… Suena raro, porque es nuevo.

Y aquí está tu oportunidad: no necesitas saber programar como un ingeniero de Silicon Valley, pero sí entender cómo funciona la tecnología y cómo usarla para generar valor. El que sepa hacer de puente entre personas, negocio y algoritmos va a tener trabajo para rato.

 

La productividad ya no es trabajar más, sino pensar mejor

La IA te obliga a hacerte una pregunta incómoda: ¿tu valor está en el tiempo que pasas trabajando o en el resultado que produces? (Spoiler: al mercado le da igual cuántas horas te quedes en la oficina si una máquina puede hacerlo en segundos).

Eso no significa que el esfuerzo no importe. Significa que el esfuerzo mal dirigido es invisible. El nuevo lujo no es estar ocupado, es ser relevante.

Y sí, esto genera ansiedad. Porque pensar, decidir y crear es más agotador que seguir instrucciones. La IA no te quita trabajo: te quita excusas.

 

¿Qué puedes hacer tú? (sin entrar en pánico)

No, no hace falta que quemes tu currículum ni que te mudes al campo a criar gallinas (aunque tentador). Pero sí conviene tener en cuenta ciertas ideas:

●  Aprender a usar la IA como aliada, no como enemiga.

●  Dejar de definirse solo por un puesto y empezar a pensar en habilidades.

●  Aceptar que cambiar de rol será lo normal, no la excepción.

●  Entender que la formación continua ya no es un plus, es el mínimo.

Suena duro, lo sé, pero también es liberador: ya no compites solo por aguantar, compites por aportar algo que valga la pena y que no pueda hacerlo una máquina gobernada por inteligencia artificial.

 

Un futuro con menos empleos... y más sentido

Mucho me temo que el mercado laboral que viene no será más fácil ni más amable. Será más exigente. Habrá menos puestos "porque sí" y más trabajos que realmente importen.

La IA también viene a preguntarte algo incómodo: "¿Qué aportas tú que no pueda hacer yo?" Si tienes respuesta, hay futuro. Si no… siempre te quedará aquello de "antes se trabajaba mejor", mientras una máquina hace tu antiguo trabajo sin quejarse.

La irrupción de la IA nos encamina hacia un futuro donde se van a necesitar menos puestos de trabajo para producir lo mismo que ahora o incluso para producir más. Y ante esta nueva situación, la sociedad tendrá que plantearse cómo solucionar el hecho de que no habrá suficiente trabajo para todos.

El estilo de vida al que estamos acostumbrados  —eso de «trabajar para vivir»—  ya no será un planteamiento válido para la sociedad del futuro. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Cómo repartimos el trabajo para mantener a la gente ocupada? ¿Reducimos la jornada laboral? ¿Trabajamos menos días a la semana para que pueda hacerlo más gente?

En fin, nos enfrentamos a un futuro con nuevos retos en el mercado laboral que seguro van a condicionar el estilo de sociedad y la manera de relacionarnos. Y tú, ¿qué piensas? ¿No te parece apasionante el tema? En todo caso, te propongo seguir leyendo otros artículos que pueden que te interesen también. 🙋

 

 

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